Agentes de policía que aparentemente no dormían, por la enorme cantidad de horas extras que hacían, horas hasta de veterinarios de perro que no tenían.
En casi año y medio, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha gastado más de 500.000 euros en escoltas. La protección de la concejala tránsfuga Evelyn Alonso y del alcalde, Bermúdez (CC), costaron 529.871,05 euros a la población.
Y todo esto, y muchísimo más, en una Ciudad muy abandonada y hecha una completa mierda, por culpa de estos gobernantes que NO nos merecemos. Lean y asómbrense, ¿se puede andar por la vida de esta forma, malgastando nuestros recursos PÚBLICOS de esta vil manera? Sólo espero que esto no quede así, ¡que cada palo aguante su vela!
Cándido Quintana